Es un tema muy discutido.

Me ha llegado noticia de esta publicación de Manuel Narbona Sarria en el OBCP que se titula Estandarización de la evaluación de la oferta económicaSegún cuenta:

"Para la empresa el esfuerzo se mide como reducción del beneficio y se puede demostrar que existe una fórmula única y correcta que da la puntuación que le corresponde a una empresa en función del descuento que ofrece sobre el PBL y de los precios máximo (PBL) y mínimo (límite de la oferta temeraria) que debe fijar la Administración. Dicha fórmula, cuya demostración se expone en este trabajo, es

P=[K/(1-K)]* [DO/(1-DO)]

donde

  • K=C/L, siendo
    • C es precio mínimo de licitación (límite de la oferta temeraria),
    •  L en presupuesto base de licitación,
  • DO el descuento sobre el PBL y,
  • P la puntuación".

Qué pensáis.

Visitas: 2798

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

Buenas tardes a todos:

José Manuel, la fórmula analizada arriba ya es la fórmula básica elevada a un quebrado, es este caso 1/6, solo que escrita de otra manera: es lo mismo decir la raíz sexta de x que x elevado a un sexto. Por supuesto, se pueden dar quebrados en los que el numerador no sea 1, no sé si es a esto a lo que te refieres; por ejemplo, x elevado a dos tercios (2/3) es lo mismo que la raíz cúbica de x al cuadrado y x elevado a tres medios (3/2) es la raíz cuadrada de x elevado al cubo.

Mi fórmula no es incompatible con formular la desproporción entre ofertas teniendo en cuenta todas ellas.

Siempre es posible incluir más de una condición para determinar si una oferta es anormal. Una de esas condiciones puede ser que no sea inferior a un porcentaje de la media y otra, que no sea inferior a un porcentaje del PBL; así está redactado el art. 85.3 del Reglamento y mi fórmula no es incompatible con este enunciado, pero lo que no se debería hacer es fijar condiciones de anormalidad distintas en función de cuantos licitadores concurran. El valor de la oferta es intrínseco a ella misma: gana quien tiene que ganar porque es mejor oferta, pero ni debemos desvirtuar el valor de las ofertas, como se hace en el caso de la fórmula que estamos comentando, ni expulsarlas del concurso con condiciones arbitrarias.

Ya he dicho anteriormente que la ley nos debe proteger de nosotros mismos, de nuestro deseo de manipular el resultado del concurso alterando el valor de las ofertas como sucede con la fórmula que hemos analizando; por eso la fórmula debe ser única. Sé que esto contradice la “doctrina” al respecto de que el órgano de contratación debe tener libertad para fijar los criterios de adjudicación, entre ellos el precio, pero ya veis a donde nos lleva esto.

Pero no basta con que todos los licitadores conozcan las reglas, hace falta, además, que todos los licitadores puedan deducir el valor de su oferta con independencia del valor de las demás, cosa que no puede hacer con reglas como las del art. 85 del Reglamento. En eso consiste, creo yo, la transparencia.

Además, la ley también tiene que protegernos de las malas prácticas de las empresas como, por ejemplo, el que pacten los precios.

Tengo la impresión de que los tribunales resuelven como lo hacen porque por nuestra parte no hacemos bien el trabajo de campo para estimar los límites entre os que debe discurrir el concurso y, por tanto, para atajar esta falta de precisión, por decirlo de alguna manera, parece que lo mejor es que sean los propios licitadores los que nos digan cuánto cuestan las cosas; de ahí que usemos sus propios precios, que pueden haber pactado, para determinar el valor de las cosas que contratamos y, ya de paso, los límites de la anormalidad, pero no debería ser así.

Si dejamos que el límite de anormalidad lo determinen exclusivamente algunos licitadores, podemos estar sembrando dudas sobre otros licitadores que han presentado una oferta que a nosotros mismos nos parece adecuada. Imaginaos que las empresas más poderosas pactan precios por encima del mercado. En ese caso, una empresa que pueda ofrecer precios más baratos tendría que someterse al procedimiento de anormalidad simplemente porque no ha tomado parte en el pacto de precios.

Voy a admitir, no obstante, que debo formular la anormalidad con referencia al conjunto de todas las ofertas porque, aunque no me guste, eso es lo que dicta la “doctrina”. ¿Cómo lo hago para evitar, en lo posible, que las empresas o nosotros mismos podamos manipular el resultado?

El que nosotros podamos manipular el resultado se evita, en gran medida, con una fórmula única para todo el mundo, como ya he comentado. Así, si se usa mi fórmula, la única manipulación posible es la determinación de los límites entre los que deben estar los precios de las ofertas.

Evitar, en cierta medida, que las empresas nos impongan precios pactados se puede conseguir como explico a continuación.

Mirad el siguiente ejemplo.

C y L son el coste mínimo y el presupuesto base de licitación, respectivamente. En mi fórmula K=C/L.

CASO 1. Imaginaos que las algunas empresas pactan precios altos. Si la condición de temeridad es unicamente que las ofertas con precios inferiores al 10% la media son anormales, la Oferta 7 es sospechosa de ser temeraria; no es que quede excluida, pero tendrá que superar el procedimiento de anormalidad. Si nosotros hemos estimado que una oferta es anormal si el precio es inferior a 75, la única sospechosa de anormal es la Oferta 10, pero no la 7.

CASO 2. En este caso, la media menos el 10% de ésta es inferior a nuestra estimación (73,80 frente a 75), y lo lógico es considerar que en este caso la Oferta 6 no es temeraria, aunque sí lo sería si la condición fuera que es anormal cualquier precio por debajo de 75.

¿Cómo debo formular las condiciones de anormalidad para que estén contempladas ambos casos? Así:

Si la media de los precios de las ofertas menos el 10% de la misma es superior al 75% del PBL, una oferta es anormal si el precio es inferior al 75% del PBL y

Si la media de los precios de las ofertas menos el 10% de la misma es inferior al 75% del PBL, una oferta es anormal si el precio es inferior a la media de los precios de las ofertas menos el 10% de la misma.

De este modo, tomamos más en consideración los precios de los licitadores cuando son ventajosos para la Administración, precios bajos, pero menos cuando nos perjudican.

Evidentemente, como ya he explicado antes, en el CASO 2 el valor de C en mi fórmula debe ser 73,80 y no 75, siempre y cuando haya una oferta que supere el procedimiento de anormalidad y su precio esté por debajo de 75.

Si todo esto no os convence, aún tengo un as en la manga, pero antes me gustaría saber qué opináis.

Saludos.

Buenos días: 

El penúltimo párrafo no es correcto. Debe decir lo siguiente:

Evidentemente, como ya he explicado antes, en el CASO 2 el valor de C en mi fórmula debe ser el precio de la oferta más baja y no 75, siempre y cuando dicha oferta haya superado el procedimiento de anormalidad y su precio esté por debajo de 75.

Saludos

Hola otra vez:

Me he dado cuenta que en el ejemplo anterior me complico la vida al formular las condiciones de temeridad. Lo que quería expresar es que si la media está por encima del 75% del PBL, prevalece el límite del 75% del PBL, pero si está por debajo, el límite que prevalece es el de la media. Es este caso, incluir el 10% por debajo de la media podría ser necesario si es eso lo que queremos expresar, pero para el propósito de mostraos cómo formular las condiciones de anormalidad, no hace más que enmarañar lo que quiero decir.

Así que ahí tenéis las condiciones de anormalidad expresadas de un modo más sencillo:

Una oferta es anormal

  • si el precio es inferior al 75% del PBL cuando la media de los precios de las ofertas es mayor al 75% del PB

o  

  • si el precio es menor o igual a la media de los precios de las ofertas cuando la media de los precios de las ofertas es menor o igual al 75% del PBL.

En terminología matemática sería:

Saludos

RSS

Última actividad

Ícono del perfil via Twitter
Resolución de un contrato menor de dirección de obra. - CONTRATACIÓN PÚBLICA https://t.co/1eDDsQLuRn
TwitterHace 15 horas · Responder · Retweet
Ícono del perfil via Twitter
Guía de Integridad en la Contratación Pública Local - Fundación Democracia y Gobierno Local https://t.co/nkC9pd8wpT
TwitterHace 15 horas · Responder · Retweet
Ícono del perfil via Twitter
Nuevo plan de contratación pública de proximidad - Tema del día - El Periódico de Aragón https://t.co/YoT8ngW5vn
TwitterHace 15 horas · Responder · Retweet
Ícono del perfil via Twitter
Libro PDF Gratis Contratación Pública. Esquemas - Obtener PDF https://t.co/8LEcqB9Tmn
TwitterHace 15 horas · Responder · Retweet

© 2019   Creado por Guillermo Yáñez Sánchez.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio