Qué pensáis de estos criterios. 

Para poder contratar de forma “automática”, es decir, sin criterios de juicio de valor, he preparado los criterios que adjunto. Verás que suman 60 puntos. Los 40 restantes son el precio.

Habíamos pensado utilizar esta fórmula “automática” para ganar tiempo (aunque no podamos ir al supersimplificado), y sobre todo, porque es para contratar cursos muy reglados y sometidos a acreditación externa, tales como: Aptitud profesional de conductores de vehículo, lenguaje de signos nivel A1, uso de aparatos elevadores, y aplicación de plaguicidas. En estos hay poca “cratividad” que valorar

1. Cualificación del personal docente adscrito a la ejecución del contrato. Se otorgará hasta un máximo de 30 puntos por este criterio, de acuerdo con la siguiente distribución:
1. Por estar en posesión de titulación universitaria oficial (diplomatura,grado, licenciatura, Ingeniería) directamente relacionada con la materiaobjeto del curso. 7 / 6

2. Por estudios oficiales universitarios de post grado (Doctorado o Máster), directamente relacionados con la materia objeto del curso 3 / 6

3. Por estar en posesión del CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica) o Máster de Educación o Titulación oficial de formación pedagógico- didáctica equivalente de al menos 60 créditos ECTS (Orden EDU 2645/2011), o que la titulación universitaria acreditada esté exenta de este requisito (Titulaciones universitarias de Maestro, licenciatura en Ciencias Educación, Pedagogía o Psicopedagogía) 10 / 6

4. Por acreditar más de 100 horas lectivas de formación en metodología didáctica, distinta y complementaria de la indicada en el apartado anterior, y de una antigüedad no superior a 10 años 5 / 6

5. Por acreditar más de 100 horas lectivas de formación referida a los contenidos del curso objeto del contrato, obtenida en los últimos 10 años y distinta a la indicada en los puntos 1 y 2. 5 / 6

TOTAL 30 / 30

2. Experiencia del personal docente adscrito a la ejecución del contrato
Se otorgará hasta un máximo de 30 puntos por la experiencia en impartir este mismo curso, en
formato presencial, tomando la referencia de horas lectivas impartidas, de acuerdo con la
siguiente distribución:

HORAS LECTIVAS IMPARTIDAS PUNTOS

  • De 0 a 49 0
  • De 50 a 99 10
  • De 100 a 149 15
  • De 150 a 199 20
  • De 200 a 249 25
  • De 250 en adelante 30

IMPORTANTE: Estos criterios serán de aplicación para el profesorado adscrito a la ejecución
de cada uno de los cursos objeto de este contrato. Si para alguno de los cursos o ediciones se
propone a más de un profesor, a los efectos de puntuar este apartado, se tomará como
referencia al docente que la empresa licitadora indique como principal o director de la
actividad docente y que imparta mayor número de horas lectivas.

Para poder otorgar las puntuaciones correspondientes, será imprescindible que, en las
ofertas que se presenten, figure el curriculum vitae y la justificación documental acreditativa
del mismo, del personal docente propuesto por las licitadoras. (Adscribir en la ejecución del
contrato a otros profesionales distintos de los propuestos en la oferta, será causa de
cancelación del mismo … ¿???).

Dudas que se me plantean, tras pedir opinión por ahí:

  • Entre un simplificado y uno ordinario, abierto…., siempre es preferible este último,
    dado que en el simplificado no hay “solvencia técnica” de la empresa.
  • En esa línea, ¿Cómo y dónde pediríamos los requisitos que han de tener los licitadores, para el curso de CAP, grúas o plaguicidas?....

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Perdón, envié la respuesta antes de tiempo....

El Tribunal de Cuentas ha sido especialmente beligerante contra las fórmulas no proporcionales o que atribuyen puntuación a las ofertas que van al tipo. en esa resolución que coita David de mencionan varios informes del T de Cu, como en el ATARC de Aragón 77/2018 (que adjunto) que expresamente rechaza la fórmula de la regla de tres simple inversa porque otorga puntuación a las "ofertas nulas" a las que van al tipo, apoyándose en el ITCu 839 (que tb cita el RTAACRC 120/2018).

En sto de las fórmulas se nota mucho los Tribunales cuyos juristas son "alérgicos" a las matemáticas y no alcanzan a comprender lo efectos de fórmulas que pervierten el sistema, no tanto por no repartir todos los puntos de  manera proporcional lineal pura, sino porque al no hacerlo desvirtúan el sistema haciendo que el peso real de precio no sea en que se daba en el pliego, con los que al final la adjudicación recae en los criterios no matemáticos, como denunció el TARC cuando anuló la fórmula de Ministerio de Fomento (RTACRC 4/2016) Tribunal que reitera que cuando la aplicación práctica de una fórmula tenga ese efecto, la fórmula es nula (RTACRC de 40/ 2016 ó 873/2016). Por eso es incomprensible que al TARC de Madrid, que siempre había defendido este criterio y "abogado"  por la regla de tres simple directa (ATACP Madrid 173/2014), hay admitido una fórmula corregida con una potencia (Acuerdo 51/2019)

El Tribunal de Cuentas ha sido especialmente beligerante contra las fórmulas no proporcionales o que atribuyen puntuación a las ofertas que van al tipo. en esa resolución que coita David de mencionan varios informes del T de Cu, como en el ATARC de Aragón 77/2018 (que adjunto) que expresamente rechaza la fórmula de la regla de tres simple inversa porque otorga puntuación a las "ofertas nulas" a las que van al tipo, apoyándose en el ITCu 839 (que tb cita el RTAACRC 120/2018).

En sto de las fórmulas se nota mucho los Tribunales cuyos juristas son "alérgicos" a las matemáticas y no alcanzan a comprender lo efectos de fórmulas que pervierten el sistema, no tanto por no repartir todos los puntos de  manera proporcional lineal pura, sino porque al no hacerlo desvirtúan el sistema haciendo que el peso real de precio no sea en que se daba en el pliego, con los que al final la adjudicación recae en los criterios no matemáticos, como denunció el TARC cuando anuló la fórmula de Ministerio de Fomento (RTACRC 4/2016) Tribunal que reitera que cuando la aplicación práctica de una fórmula tenga ese efecto, la fórmula es nula (RTACRC de 40/ 2016 ó 873/2016). Por eso es incomprensible que al TARC de Madrid, que siempre había defendido este criterio y "abogado"  por la regla de tres simple directa (ATACP Madrid 173/2014), hay admitido una fórmula corregida con una potencia (Acuerdo 51/2019)

En relación al comentario de Pilar, efectivamente la CNMC y el Tribunal de Cuentas, como el TJUE (como la que cité, que condenó a España), son más estrictos que algunos TARC en relación con los criterios de valoración y las fórmulas. En relación a los umbrales de saciedad, está claro que no se admiten en ningún caso cuando son sobre el precio, pero creo que esa exclusión aplicable a todos los criterios ( la RTACRC 4/2016, de 12 de enero. consideró nula cualquier tipología de los denominados umbrales de saciedad). ello porque con los umbrales, como con las fórmulas de proporcionalidad corregida, se altera o se puede alterar el sistema, y hacer que aparentemente el precio valga x puntos y en la práctica muchos menos (o más si se trata de evitar la regla del 145.4), eludiendo el comité de expertos (como destapó el TARC en los dos resoluciones de 2016 que acabo de citar).

Los criterios han de ser pocos y claros, y las fórmulas lo mismo. Cualquiera que no entienda una pequeño autónomo que dejó los estudios en primaria, no valdría. Y desde luego, cualquiera que trate de engañar al sistema varando en la práctica el peso relativo de los criterios.

En fin, vuelvo al comentario que hizo Miguel Ángel y me apostillé: invirtamos más tiempo en cerrar bien el PPT y en controlar la ejecución, adjudiquemos con agilidad y transparencia, solo con criterios matemáticos (y no hay, por ejemplo, mejor forma de valorar la calidad que con la matemática ampliación del plazo de garantía, fijando las coberturas de esta en el pliego).

Voy a ver si me pongo a trabajar ya y dejo la cháchara, perdonadme por el rollo, pero es la pelea diaria...

Un saludo

Buenos días a todos, copio y pego lo que mantiene el TARCYL sobre el tema de las fórmulas.  Muy interesante:

"“Como señala la Resolución 84/2017, de 2 de noviembre, de este Tribunal, “En relación con la fórmula matemática, este Tribunal acoge y comparte (así, la Resolución 11/2016, de 17 de febrero) la doctrina del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) expuesta en sus Resoluciones 906/2014, de 12 de diciembre, y 542/2015, de 12 de junio (doctrina ratificada posteriormente, entre otras, en las Resoluciones 681/2016, de 9 de septiembre, y 208/2017, de 24 de febrero). En ellas se señala lo siguiente:

(…) ni el TRLCSP ni su normativa de desarrollo contienen una pauta a la que deba atenerse el órgano de contratación a la hora de concretar el criterio de evaluación de las ofertas
económicas, si bien es claro que necesariamente habrá de recibir la puntuación más alta el licitador que oferte un precio inferior y la más baja la que presente el superior (cfr.: Resolución del Tribunal Administrativo de Contratación Pública de Madrid 173/2014 e Informe 16/2013 Junta Consultiva de Contratación Administrativa de la Comunidad Autónoma de Aragón).

Ello es consecuencia del respeto a los principios que han de observarse en el ámbito de la contratación pública, tales como el de control de gasto y de eficiencia (artículos 1, 22, 333.2 y DA 16ª TRLCSP), según señalan, entre otros, los Informes 4/2011 de la Junta Consultiva de Contratación Administrativa y el nº 874 del Tribunal de Cuentas (pág.196).

Al mismo resultado, en fin, conduce el artículo 150.1 TRLCSP, ‘in fine’ (y, en idéntico sentido,artículo 53.1.b Directiva 2004/18/CE) en la medida en que prevé que cuando el único criterio de adjudicación sea el precio, éste deberá ser ‘el del precio más bajo’, regla ésta que debe observarse cuando, junto al precio, se introducen otros criterios de adjudicación”.

»(…) se han venido considerando como contrarias al principio de economía en la gestión de recursos públicos fórmulas que:

  1. Atribuyan mayor puntuación a las ofertas que no sean las más económicas como cuando se tiene en cuenta la relación de la oferta con la baja media (cfr.: Informes del Tribunal de Cuentas nº 958 –pág. 77-, nº 1011 –pág. 128-), 
  2. Que establecen umbrales de saciedad, más allá de los cuales los licitadores no perciben una puntuación superior (cfr.: Informes del Tribunal de Cuentas nº 889 –pág. 101-, nº 942 –pág. 31- y nº 955 –pág. 209-), 
  3. Que reducen significativamente los márgenes entre las ofertas más caras y las más económicas (cfr.: Informes del Tribunal de Cuentas nº 1009 –pág. 88-, nº 1031 –página 107-) 
  4. Que magnifiquen diferencia económicas mínimas (cfr.: Informe de Tribunal de Cuentas nº 1011 -págs. 121, 211-212, 280-) 
  5. Que supongan atribuir una puntuación a todo licitador por el mero hecho de presentar oferta (cfr.: Informe del Tribunal de Cuentas nº 839 –pág. 118-).

»Concluimos entonces y hoy reiteramos que: ‘Lo único que impone en este sentido el TRLCSP es que se concrete en el Pliego la fórmula elegida, que ésta atribuya una puntuación superior a la oferta más barata y menor a la más cara y que se guarde la adecuada proporción en la atribución de puntos a las intermedias.

»Fuera de estos principios elementales, el órgano de contratación cuenta con un margen de libertad para decantarse por una u otra fórmula, para optar por una regla de absoluta proporcionalidad o, por el contrario, introducir modulaciones en ella que no sean arbitrarias ni carentes de lógica o, en fin, distribuir la puntuación por la baja que cada oferta realiza respecto del presupuesto de licitación o en proporción a la oferta más económica. 

A fin de cuentas, si la entidad adjudicadora puede elegir la ponderación atribuida a cada criterio de adjudicación (cfr.: artículo 150.4 TRLCSP y Sentencia del TJCE,
Sala Sexta, 4 de diciembre de 2003 –asunto C- 448/01- ), no parece posible negarle la libertad de elegir la fórmula de distribución de los puntos´”.

Aplicando la referida doctrina, la Resolución 84/2017, de 2 de noviembre, de este Tribunal, expuso que la fórmula establecida en los pliegos controvertidos “no puede calificarse como inadecuada, ya que puntúa con 0 puntos a la oferta que iguale el precio de licitación, atribuye la mayor puntuación a la oferta más baja, no prevé umbrales de saciedad ni considera la baja media para atribuir puntuación, las modulaciones establecidas no pueden calificarse como arbitrarias o discriminatorias, no se aprecia una reducción significativa en los márgenes entre las ofertas más caras y las más económicas ni tampoco márgenes desproporcionados en la puntuación entre las ofertas. Por otra parte, no cabe obviar que el sistema de proporcionalidad puro, pese a sus indudables bondades, también puede producir resultados que magnifiquen diferencias económicas mínimas, lo que no permite afirmar que sea en todo caso preferible al de la proporcionalidad corregida”.

Por lo expuesto, este Tribunal consideró que la cláusula referida a la fórmula matemática no era contraria a derecho, ya que su aplicación suponía el reparto de la puntuación de un modo proporcional a la oferta económica presentada y a las bajas que en su caso se realicen sobre ella.

Sin perjuicio de que se considera adecuada la fórmula prevista en el PCAP, la Resolución 84/2017, de 2 de noviembre, sí advierte que la justificación ofrecida para la elección de la fórmula (desincentivar bajadas excesivas en el precio, bajas que repercutirían negativamente en las condiciones salariales y de trabajo de los empleados adscritos al contrato) no se comparte.

Se señala que “Incluso admitiendo el carácter social que viene predicándose de la contratación pública y constatado, en este contrato, el enorme peso que tiene el coste de personal en el precio fijado, ello no permite, sin más, justificar una fórmula matemática que pretenda evitar bajas excesivas, pues podría llevar a la concurrencia de las circunstancias vedadas para estos supuestos, mencionadas en la doctrina del TACRC citada (umbral de saciedad, etc.). Pero incluso aunque no concurrieran tales circunstancias, el artículo 152 del TRLCSP ya contempla una vía específica para desincentivar tales bajadas, cual es el de la fijación de los parámetros objetivos en función de los cuales se pueda apreciar que la proposición no puede ser cumplida como consecuencia de la inclusión de valores anormales o desproporcionados. »Por este motivo, llama la atención que no se haya previsto de manera expresa en el PCAP
la posibilidad de apreciar el carácter anormal o desproporcionado de las ofertas (…)”.

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ESTUPENDO RESUMEN!.

Añadiría algunas cosas:

- Lo que no se puede es tratar de engañar al sistema: dar la apariencia de que a los criterios no matemáticos se les da menos peso que los matemáticos, o que al precio se le da menos del 49% en aquellos contratos en los que la Ley no lo permite, pero luego, mediante la fórmula o los umbrales de saciedad en el precio u otros criterios, el efecto práctico es que la decisión la adjudicación recae en los criterios no matemáticos (o en el precio cuando no está permitido). A este respecto recuerdo el criterio del TACRC: cuando la aplicación práctica de la fórmula lleve de hecho a que los criterios de selección sujetos a un juicio de valor tengan una ponderación superior a la atribuida al precio de la oferta, resulta necesaria la intervención de un comité de expertos o de un organismo especializado. Y como no se habrá constituido antes de saber el efecto práctico dela fórmula, el procedimiento entero sería nulo.

- Se achaca  a las fórmulas de proporcionalidad lineal pura dar un peso excesivo al criterio que valora, por las diferencias que pueden marcar en algunos casos. Pero el ‘efecto unidad’ no se puede corregir nunca, y puede suceder que se dé tanto en los criterios matemáticos (un día de plazo de garantía, la contratación de una trabajador con discapacidad más; una menor emisión de gases muy pequeña) como en los no matemáticos (en dos memorias de ejecución muy similares o planes sociales o ambientales...). Sin embargo, se critica que por una pequeña diferencia económica se adjudique un contrato, pero no que se haga porque una persona valora una memoria constructiva o un plan de implantación o cualquier otro aspecto no matemático, con su margen de subjetividad, y marque una diferencia que incline la balanza hacia una oferta bastante más cara que otra que también cumpliría todas las exigencias del PPT.

- No es cierto que dando a criterios de valoración técnica un mayor peso (directo o con fórmulas que corrijan la proporcionalidad) se consigan prestaciones de mayor calidad, se eviten modificados, incumplimientos de plazos o de otro tipo, etc.: basta ver las denuncias del TJUE y TCu sobre las obras del AVE, por ejemplo, o nuestros propios contratos y sus modificaciones e incumplimientos de plazos.

- en conclusión, cuantos menos  criterios, más claros y fáciles de presentar, mejor para los contratistas y para la mesa. En vez de perder el tiempo discutiendo los criterios, las fórmulas de valoración y haciendo informes (en general sin tener en cuenta las reglas del art. 326.5 LCSP), invirtamos más tiempo y esfuerzos en hacer mejor los proyectos y PPT y supervisarlos de verdad y en controlar la ejecución. Eso síi hará que nuestra sobras, servicios y suministros sean de mayor calidad.

 

José Manuel, en los sitios que voy a dar cursos de formación os suelo poner de ejemplo. Varias veces. Para los lotes sois un ejemplo; para la valoración de ofertas también. Me gusta lo que habéis hecho: N/A.

  • N de normalizar. En obras, suministros y servicios los mismos criterios, las mismas mejoras,...
  • A de automatizar. Teniendo  presente el horizonte que tenemos ya (electrónico) y el que viene (IA inteligencia artificial), hay que automatizar todo lo que se pueda.

En la gestión de la contratación hay que evolucionar. La artesanía es un problema.

Lo de los problemas con la regla de tres directa sobre la baja sólo hay un caso que produce esos efectos:

  • Cuando un licitador va al tipo 0 punto.
  • El ogro licitador baja un euro, todos los puntos.

Ya sabes que esa es la ´formula que recomiendo y que utilizamos, y si el precio no se considera en algún caso que deba tener mucha relevancia, se le pueden dar 5 puntos o los que sea, pero no darle 50 u 80 pero de verdad repartir 20 o menos con fórmula que corrija la proporcionalidad.

Buen fin de semana

Muchas gracias David y José Manuel¡¡¡

Fíjate David que yo creo que en la pág. 27 de la Resolución 230/2018 del TACRC no interpreto  que lo diga claramente (que 0 ptos a la más cara y todos los puntos a la más barata), en cambio en la pág. 15 de la TACRC Resolución 542/2015 sí que hace referencia a ese hecho (pero haciendo llamadas expresas a resoluciones del TACP de Madrid y la JCCAAr.

Todo ello me surgió de cuando leí el otro día la Resolución TACRC 97/2019 donde el TACRC dicta nueva doctrina que se contradice a la anterior ...y ahora resulta que sí admite umbrales de saciedad, ver pág. 18. 

Cuando lo comenté en tweeter me respondió el gran lince José María Agüeras Angulo que, eso era así, que él ya lo había publicado en el blog de Pedro Corvinos, que recomiendo leer http://pedrocorvinosabogado.es/la-cuestionada-legalidad-del-umbral-... con la Resolución 976/2018 TACRC

Así que me encantaría saber qué opina el magnífico y adorado Javier Píriz de todo esto...cuando tenga que enfrentarse a un Recurso sobre fórmulas...¿hará caso del cambio doctrinal del "Jefe de los Tribunales"?

Un saludo.

contratosmenor-gate

Oirescon-gate

TACRCformultas-gate

qué bonita es la doctrina dispar....

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