El art. 11 del Reglamento general de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, determina como se acreditará la solvencia económica y financiera del empresario que resulte adjudicatario del contrato, indicando:

"El volumen anual de negocios del licitador o candidato se acreditará por medio de sus cuentas anuales aprobadas y depositadas en el Registro Mercantil, si el empresario estuviera inscrito en dicho registro, y en caso contrario por las depositadas en el registro oficial en que deba estar inscrito. Los empresarios individuales no inscritos en el Registro Mercantil acreditarán su volumen anual de negocios mediante sus libros de inventarios y cuentas anuales legalizados por el Registro Mercantil."

La pregunta es la siguiente. ¿Un autónomo que esté dado de alta por módulos, como acredita la solvencia económica, si dicho empresario no tiene obligación de tener ni libros de inventarios ni cuentas anuales?. ¿Se podría establecer en los pliegos otro modo de acreditación de dicha solvencia para estos casos o al estar determinado el modo en el Reglamento y no estar previsto en el TRLCSP otra modalidad no sería posible?

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Hola Araceli, pues no sé. Supongo que habrá algún medio alternativo para hacerlo. 

Voy a ver si consigo que se pase un experto en temas de solvencia económica y financiera (Juan Carlos Gómez Guzmán) el editor del blog, (www.auditoriadecontratos.com)

Estimada Araceli.

 

Si el contrato es de obras y su valor estimado no supera 80.000 €, o siendo de servicios o suministros no supera los 35.000 €, está exceptuado de acreditar la solvencia económica y financiera, conforme a la modificación del Reglamento General de Contratación hecha por el Real Decreto 773/2015, de 28 de agosto (BOE 213).

 

Hasta aquí lo fácil, porque ya quedaría resuelto el problema. Pero como quizá no sea así, en mi opinión hay que considerar las obligaciones fiscales a las que está sometido en autónomo, por razón de su régimen.

 

Un autónomo cuyo régimen fiscal –en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas– es el de «estimación objetiva» –conocido comúnmente como “módulos”–, están obligados a conservar las facturas emitidas, recibidas y los justificantes de los módulos aplicados. Si tiene bienes de inversión, como por ejemplo la maquinaria en la que ha invertido para poner en marcha el negocio, debe llevar un registro de las amortizaciones. Esta contabilidad debe realizarla en lo que se conoce como libro registro de bienes de inversión.

 

Por tanto, es volumen anual de negocios, en ausencia de poder obtenerlo de los libros contables depositados en el Registro Mercantil, se obtendría de las facturas que hubiera emitido y que tiene la obligación a conservar.

 

Según el régimen del Impuesto del Valor Añadido al que esté sometido, se distinguen los siguientes casos:

 

(1) «régimen general» del IVA, tiene la obligación de llevar, entre otros, un libro de facturas emitidas.

(2) «régimen especial simplificado», debe tener archivadas por orden de fecha, y agrupadas por trimestres, todas las facturas que emita a sus clientes.

(3) «régimen de recargo de equivalencia», en este caso no está obligado a tener libros de IVA, en cuanto a facturas emitidas.

(4) «régimen especial de criterio de caja», las obligaciones contables pasan por registrar las facturas emitidas y recibidas.

 

Pero el artículo 11.4.a) del Reglamento General  de la LCSP establece que los empresarios individuales no inscritos en el Registro Mercantil acreditarán su volumen anual de negocios mediante sus libros de inventarios y cuentas anuales legalizados por el Registro Mercantil. Por tanto, si se tratara de un empresario individual –que no sea un profesional–, acreditando su condición con el alta en el Impuesto de Actividades Ecomómicas (I.A.E), puede legalizar los libros auxiliares, y cuales quiera otros que lleve en el ámbito de su actividad, en el Registro Mercantil. A estos efectos, los registros que se mantienen para cumplir con las obligaciones fiscales,en su conjunto, tienen la consideración de libros auxiliares que pueden legalizarse en el Registro Mercantil para que posteriormente no se puedan manipular.

 

Pero si se trata de un profesional, cabe acreditar la solvencia económica y financiera por el medio previsto en el artículo 75.1.b) del TRLCSP:

“En los casos en que resulte apropiado, justificante de la existencia de un seguro de indemnización por riesgos profesionales por importe igual o superior al exigido en el anuncio de licitación o en la invitación a participar en el procedimiento y en los pliegos del contrato o, en su defecto, al establecido reglamentariamente.”

 

Un saludo.

Muchas gracias Juan Carlos, es una suerte tenerte por aquí y contar con tus conocimientos en estos asuntos.

Que tengas una buena mañana.

Muchísimas gracias por la información y rapidez en contestar. Así da gusto.

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